SergioDelGiudice

SOBRE MI

Sergio Del Giudice desde su rol de artista enuncia en su obra:
Sono pittore faccio l´arte, lei cosa fai? Stasera…
La pregunta y la respuesta que la obra siempre tiene en si misma.
Sergio vive y pinta lo que vive. Con inmediatez vuelca sobre el papel o el bastidor la imagen pregnante que resultó de una vivencia, de una intensidad emocional.
Una síntesis de imágenes que resulta en una síntesis pictórica.
La velocidad de su producción registra las huellas emocionales de su cuerpo. Esta velocidad no le impide la reflexión pictórica y la elaboración en un segundo y tercer momento de las imágenes resultantes.
Sin impedir lo espontáneo, trabaja la línea como palabras, que colaboran con la mancha para contener la anécdota de la imagen. Se puede observar un carácter ornamental en el trabajo gráfico lineal que aparece en las pinturas de Sergio. Utiliza elementos ready made en la obra artículándolos con medios pictóricos expresionistas, donde también se dan filiaciones con el Pop Art en sus ensamblages.
Surgen personajes que sostienen la mirada, con su mirada, como ocurre con” Matilda nada de pecho”.
La fluidez de su pensamiento se traduce a la fluidez de sus pinturas espontáneas y elaboradas.
Sergio se nombra autodidacta. En sus cuadros dice: “dueño de mis emociones sólo se pintar como lo hago”. Responde a las rigideces y estereotipos, sosteniendo su lugar de artista, abriendo posibilidades para la representación. En esto coincido con Sergio y digo que sólo se puede pintar como si mismo.
Reflexiona acerca de la ceguera del sistema sobre el arte, un circuito ineficiente que no activa la producción.
Sergio piensa al Arte como producción y lo asocia con gran lucidez a conceptos del ámbito de los mercados bursátiles, donde tiene amplia experiencia. Lo compara con empresas cotizantes de menor volumen. Dice: “El arte es un mercado ilíquido y debe ser uno mismo quien lo mueve”. Da respuesta a las dudas del circuito del arte con esta afirmación, y toma una posición decidida y resolutiva al respecto de la comercialización de la obra de arte en general. En sus 25 años como operador de bolsa aprendió a ser amigo de LA TENDENCIA, “EL ARTE ES EL FUTURO”. Sus estrategias se hacen performáticas y aparecen también dentro de la obra con elementos como la incorporación de un pin QR, generando viralidad.
Vive y realiza sus trabajos sobre el agua donde lo mantiene despierto aún dormido. Su motivación le permite pivotear del color y la mancha a la monocromía realizando una serie de trabajos, negros, con textura táctil, con código braille incorporado, para el que ve sin mirar. Toma al sujeto ciego como la persona que logra ver la vida sin la posibilidad física de mirarla. Los posiciona y los incorpora a la obra como metáfora de todos los que reconocen, valoran y saben apreciar objetos que resultan de la cultura. Incorpora, de esta manera, en su obra el cuerpo del sujeto espectador, dándole carácter deconstructivo.
En síntesis, Sergio Del Giudice trabaja desde la espontaneidad y la reflexión sobre si mismo y los otros, legitimando el lugar del artista, del arte, como esperanza, como el espacio ideal para lo humano.
Mónica Schaikis, Profesora Nacional de Pintura, Especial preparación universitaria IUNA.